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Cómo preparar y actualizar tu dashcam para que sirva como prueba legal tras un siniestro
Las grabaciones de una dashcam son cada vez más usadas como prueba tras un siniestro, sobre todo por conductores jóvenes y tecnófilos que ya usan apps de avisos y cámaras de velocidad. Qué es: una dashcam (cámara de salpicadero) graba vídeo y datos del vehículo desde el interior del coche. Para qué sirve: aporta hora, lugar y visión directa del incidente para clarificar responsabilidades y acelerar trámites con seguros y autoridades.
Configuración básica
Antes de necesitarla, configura la cámara para que registre con claridad y no pierda metadatos. Ajustes clave: resolución, frecuencia de imágenes y sello de tiempo siempre activos.
- – Activa la marca de fecha/hora y el GPS (GPS: sistema de posicionamiento global) para que el vídeo tenga coordenadas geográficas.
- – Graba mínimo 1080p a 30 fps; para colisiones complejas valora 1440p o 60 fps si la cámara lo permite.
- – Usa tarjetas microSD de calidad (clase A1/A2 o U3). Tamaños típicos 32–128 GB, que suelen almacenar entre 2 y 12 horas según resolución.
- – Habilita bloqueo por evento (sensor G o detección de choque) para que esos archivos no se sobrescriban.
- – Activa grabación cíclica (loop) pero revisa el ciclo: 1–5 minutos por fragmento facilita evidencia manejable.
Asegura la integridad
Las aseguradoras y juzgados valoran el archivo original sin alterar. Conserva la tarjeta y evita editar el archivo original antes de entregarlo.
- – Tras un siniestro, detén el motor y extrae la microSD si es seguro; crea una copia forense del fichero inmediatamente.
- – Usa una herramienta que calcule un hash (suma de verificación criptográfica) como SHA‑256 para probar que el archivo no cambió.
- – Guarda metadatos: archivos con GPS y sello horario valen más que vídeo sin datos; anota la batería/estado del vehículo.
- – Si hay disputa, considera un perito: los costes pueden estar entre 50€ y 300€, según el informe requerido.
Actualiza y sincroniza
Mantén firmware y app al día para corregir fallos de grabación y garantizar sincronía con tu móvil. Las actualizaciones mejoran estabilidad y compatibilidad con servicios en la nube.
- – Revisa firmware del fabricante cada 3–6 meses; muchas mejoras corrigen pérdida de archivos o errores GPS.
- – Sincroniza hora con tu móvil o la app; una desviación superior a 1–2 minutos puede reducir la credibilidad del vídeo.
- – Valora copia en la nube para recuperar archivos (suscripciones 2–10 €/mes), pero siempre conserva el original local.
- – Comprueba que la app de avisos y la dashcam comparten datos (fecha/hora/GPS) para correlacionar alertas y grabaciones.
Checklist
- – Comprueba fecha/hora y activa GPS en la dashcam.
- – Usa microSD de 32–128 GB de calidad y formatéala según el fabricante.
- – Habilita bloqueo por impacto y grava en 1080p o superior.
- – Tras un incidente, extrae la tarjeta y haz una copia antes de tocar el original.
- – Genera un hash del archivo y guarda metadatos (hora, coordenadas, versión de firmware).
Paso práctico: actualiza firmware, haz una grabación de prueba y guarda la microSD en un lugar seguro. Si hay siniestro, prioriza copia inmediata y contacto con tu aseguradora para instrucciones sobre entrega de pruebas.