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Seguridad vial en carreteras secundarias: medidas y consejos clave para reducir la mortalidad
Las carreteras secundarias concentran buena parte del tráfico diario, pero también el mayor riesgo. Según la DGT (Dirección General de Tráfico), en 2025 murieron 1.119 personas en vías interurbanas y la Fundación RACE (club automovilista y fundación) recuerda que en torno a tres de cada cuatro fallecidos se registran en estas vías. Invierno, desplazamientos de fin de semana y grandes concentraciones moteras multiplican los peligros, sobre todo domingos por la tarde y noche.
Por qué son tan peligrosas
En una secundaria casi siempre compartes carril con el sentido contrario, sin separación física. Un error de cálculo en un adelantamiento o una distracción de un segundo pueden acabar en choque frontal, el tipo de accidente más letal.
A esto se suma trazado más retorcido, cambios de rasante, firme irregular y menos iluminación. Si añades exceso de velocidad, alcohol o drogas, que la DGT controla de forma intensiva, el margen de maniobra se reduce a cero.
- Ajusta la velocidad: el límite no siempre es velocidad segura; en lluvia, niebla o noche baja entre 10 y 20 km/h respecto al máximo.
- Distancia de seguridad: mínimo 2 segundos en seco y 3–4 en mojado; cuenta “mil ciento uno, mil ciento dos” sobre una referencia fija.
- Adelanta solo si ves el final de la recta y tienes claro que no viene nadie; si dudas, no adelantes.
- Atención a motos y ciclistas: un simple volantazo para esquivarlos puede meterte de lleno en el carril contrario.
- En viajes con frío o nieve, aumenta la prudencia: el agarre puede cambiar radicalmente en pocas curvas.
Qué hace Tráfico hoy
La DGT refuerza los controles de velocidad, alcohol, drogas y conductas arriesgadas en secundarias, especialmente en operaciones especiales y eventos masivos como la concentración motera Pingüinos. Se utilizan Pegasus (helicóptero con radar de velocidad) y drones de vigilancia (aeronaves no tripuladas con cámara) para detectar adelantamientos peligrosos, distracciones y excesos de velocidad.
Además de más agentes de Tráfico en carretera, hay campañas constantes sobre cinturón y casco porque aún demasiadas víctimas mortales no los usaban. El cinturón reduce el riesgo de muerte aproximadamente a la mitad tanto delante como detrás, y su uso es obligatorio en todos los asientos.
- Controles aleatorios: alcohol y drogas, también en trayectos cortos y carreteras poco transitadas.
- Más radares fijos y móviles en tramos de concentración de accidentes, curvas peligrosas y accesos a zonas de ocio.
- Recomendación de planificar viajes invernales y consultar el estado de vialidad por nieve antes de salir, especialmente en domingos tarde-noche.
- Multas por velocidad o alcohol que pueden ir fácilmente de entre 100€ a más de 600€, y en los casos graves implicar retirada de carné o incluso delito.
Qué puedes hacer tú
Tu app de avisos de radares es una buena aliada si la usas bien. Úsala para anticipar tramos conflictivos, no para apurar la velocidad hasta el último metro.
- Configura la app antes de salir y no la manipules en marcha; usa soporte para el móvil y avisos de voz para no apartar la vista.
- Toma los avisos de radar como señal de “zona de riesgo”: curvas, cruces, cambios de rasante o historial de siniestros.
- Revisa neumáticos cada pocas semanas: presión recomendada y dibujo con al menos 3 mm de profundidad para lluvia; un neumático gastado alarga varios metros la frenada.
- Aprovecha los ADAS (sistemas avanzados de ayuda a la conducción) si tu coche los tiene: aviso de salida de carril, frenada automática de emergencia o control de crucero adaptativo pueden marcar la diferencia ante un despiste.
- Si conduces de noche o cansado, acorta el viaje, para cada 2 horas y evita “apurar” el regreso del domingo; la combinación de sueño y secundaria es explosiva.
- En moto, equipación completa siempre, aunque el trayecto sea corto: casco integral, chaqueta con protecciones y guantes; en secundarias cualquier caída suele ser a más velocidad.
- Valora instalar una dashcam (cámara de vídeo a bordo) bien colocada; no evita accidentes, pero te obliga a conducir “como si te estuvieran viendo” y puede aclarar responsabilidades.
En una autopista los errores se perdonan más; en una secundaria, casi nunca. Antes de tu próximo viaje, planifica ruta y horarios, revisa coche y condiciones de la vía y usa la tecnología a tu favor para llegar, quizá un poco más tarde, pero siempre de una pieza.